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VALORES CON
ESTEROIDES SIGUEN
AGUANTANDO
¿PUEDE DURAR?
Como
si viviéramos en un "Aleph" (el inmortal y obligado cuento de Borges
que se lee en 18 minutos) en el que se vive algo parecido a la
película "Todo, en todas partes y al mismo tiempo", la Argentina (y
el mundo) de estos día está convulsionada por una serie de sucesos
con derivaciones inimaginables.
Solo por tomar arbitrariamente dos de muchos extremos hoy el país
vive dos alternativas: Por un lado, hay una gran euforia financiera,
con dólar congelado desde hace más de 9 meses y con las acciones y
los bonos anotando una suba vertical del 20% en dólares a lo largo
de los últimos tres meses. Y por otra parte hay 5,3 millones de
personas (que con sus familias pueden llegar a 15 millones de
argentinos, es decir al 30% de la población, con deudas impagas de
"mora tardía" (lo que en la jerga financiera significa un retraso de
más de 90 días).
Los que viven la fiesta financiera están entusiasmados con que va a
haber más ganancia dulce, ya que se acaba de lograr el menor riesgo
país de los últimos 8 años y, además, 1000 puntos menos de "riesgo
Kicillof", la foto que se logró después del triunfo de Fuerza Patria
después de la elección bonaerense, que se hizo con boletas viejas,
manejadas por los intendentes para mantenerse en el poder, a lo
macho cruel, como hacen los varones del conurbano.
Ahora, mientras el Gobierno pelea por hacer la reforma política, que
elimine las PASO y que unifique las Boletas Únicas (más difíciles de
trampear), el gobernador de Tucumán Osvaldo Jaldo ya está trabajando
para que en su provincia se vote el 13 de junio de 2027, es decir
133 días antes de que se realice la elección Presidencial,
programada para el 24 de octubre del año que viene.
El tema de la elección y las boletas unificadas no es algo para nada
menor. Debe tenerse en cuenta que la votación bonaerense del 7 de
setiembre del año pasado provocó una corrida con el dólar que llevó
al billete verde a subir 32%, de $ 1150 hasta $ 1520, en apenas
cuatro meses (entre mayo y setiembre del año pasado). Y, aquí está
lo esencial, con las boletas viejas el Provincia el 7 de setiembre
Fuerza Patria obtuvo el 47,35% de los votos y La Libertad Avanza
apenas el 33,77%. Mientras que en la elección nacional del 26 de
octubre La Libertad Avanza logró el 41,6% de los votos y Fuerza
Patria el 40,8%.
Es decir, siendo la Argentina un país tan inestable como lo ha sido
durante más de un siglo, estamos en una situación muy parecida a la
de Perú. Con un Banco Central independiente y la reforma económica
ya realizada, Perú tiene 111 puntos de riesgo país, pero con una
gran diferencia entre ricos y pobres. De ahí que ese país sigue
dividido en la política: con un recuento de votos que durará todavía
dos semanas más (ya que hay 1551 meses apeladas u observadas, con
400.000 votos en juego, la derechista Keiko Fujimori aventaja al
izquierdista Roberto Sánchez por 16.000 votos. Y votaron 20,1
millones de peruanos, cuando había habilitados para votar 27,3
millones. Es decir, la participación fue del 73,8%, por lo que el
26,2% de los votantes (más de 1 de cada 4 peruanos) no fue a votar.
Con todo esto en el medio, así como pasa en Perú, tenemos que hay
dos Argentinas que están en juego con vistas a la Presidencial de
2027. Por un lado, hay una rara alianza entre los pobres y los
viejos dueños de la Argentina. Los empobrecidos, endeudados, que no
llegan a fin de mes, desde este lunes deben volver a soportar un
nuevo aumento de los boletos para viajar en colectivo y en tren en
el AMBA, en un incremento que esta vez se hace a mitad de mes.
Mientras que del otro lado está el círculo rojo, al que Milei le
está cortando las uñas para pasarle el poder a otras familias
elegidas. Entre los viejos dueños, Paolo Rocca (el dueño de
Techint), arrinconado por haber sido dejado sin pecera, pelea por
armar un mileismo sin Milei. Conversa con Macri y con Bullrich para
tener a partir de diciembre de 2027 la misma Argentina manejada por
sus propios dueños de hace 80 años.
Y a eso se suman los medios hegemónicos, que vivieron de la pauta
del Estado durante décadas. Intentando replicar esa propaganda que
dice "no es por ahí, al fin me escuchaste", en los medios y en la
oposición de los últimos tres meses solo hay una palabra: Adorni.
Todos los que vivieron de la teta del Estado piden que se vaya. No
quieren que renuncie, reclaman que lo echen a patadas, como prometió
Milei cuando dijo "el que las hace las paga".
En medio de eso, con un juego muy peligroso, la senadora hoy de LLA
Patricia Bullrich sueña con llegar a la Casa Rosada, tanto que por
un pedido encabezado por ella misma el 2 de julio el inconsistente y
corrupto jefe de Gabinete deberá ir al Senado a presentar un informe
de coyuntura. Y según declaró el viejo lobo de la política Julio
Bárbaro, Adorni es un pararrayos, mantenido por Milei en ese lugar,
porque si lo corren, en una campaña electoral interminable que se
iniciará cuando la Argentina juegue su último partido de este
Mundial de Fútbol, luego irán por el 3% de Karina, por el $LIBRA de
Milei, en un dominó que buscará como sea que el Presidente no sea
reelecto.
Pero más allá de lo que terminen eligiendo los votantes, está el
tema económico. El extraordinario bróker Luis Caputo sabe que de
momento tiene un tsunami de números que le vienen en contra. El
ministro de Economía sabe que necesita dólares en los bancos como
sea, para que no haya una corrida en 2027, de ahí que está
intentando modificando la ley de inocencia fiscal (con una versión
2) para que ingrese todo el mundo, sin límites, grandes y chicos.
Caputo, al mismo tiempo, está barriendo con la deuda. En la
licitación del miércoles/jueves de esta semana pateó deuda en pesos
para 2028 y 2030, es decir para que tenga vencimiento después de la
elección Presidencia. Pero la realidad muestra que, en buena medida
por la herencia dejada por el incapaz Martín Guzmán, en 2027 hay
vencimientos de deuda en dólares por US$ 23.621 M. Y, en parte por
culpa del propio Caputo, en 2027 vence deuda en pesos por $ 117 B,
equivalentes a US$ 80.500 M.
Y ante estos difíciles números debemos advertir (es necesario
hacerlo) que los fanáticos libertarios son tan fanáticos como los de
la Cámpora, que cada 10 minutos reclaman "Cristina libre. ¿Cómo
puede terminar todo esto? Veamos:
TOQUE
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