Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del domingo 8 de marzo de 2020

CLARAMENTE, EL FOCO DE LA CRISIS ESTÁ EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES

 

Autos: ventas caídas y empleados nerviosos esperando en sus casas

 

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

 

Desde agosto del año pasado a esta parte la economía argentina pasó por varias transformaciones. Las cosas venían mal desde enero de 2018, nadie puede negarlo, pero de agosto en adelante ocurrieron cuatro sucesos que agravaron dramáticamente la situación. El primero fue el cambio drástico de Gobierno, el segundo fue el inicio de un nuevo default (con el reperfilamiento de pagos ya realizado por Macri), el tercero fue la aplicación del cepo cambiario con dólares desdoblados y el cuarto fue la aplicación de nuevos impuestos a algunos sectores.

Semejante cambio en las reglas del juego generó un congelamiento casi total de las decisiones económicas, en todos los sectores, desde los empresarios más grandes hasta los consumidores más chicos. Todo el mundo se recluyó, ya que nadie puede saber qué va a pasar. Por ende, todo el mundo se recluyó, y nadie toma prácticamente ninguna decisión.

Y junto con esto, doy un dato a modo de ejemplo, y un elemento que obviamente está agravando las cosas mucho más. Una familia, integrada por un padre viejo y dos hijos, juntaron unos dólares y compraron un bono en vez de hacer un plazo fijo a mediados del año pasado. Ese bono era el AF20. Para comprarlo, pusieron 8.000 dólares cada uno, 24.000 dólares entre los tres. Al ministro Guzmán se le ocurrió que debía pagarse hasta 10.000 dólares por persona, y las tres familias se quedaron sin cobrar, y no pueden contar con ese dinero. Y el otro tema es, por supuesto, el corona virus, que nos retrae a todos, nos inmoviliza.

Con todas esas situaciones juntas, adjudicadas a Macri, a Alberto, al corona, a Sarratea o a Ptolomeo III, a quien sea, muchísimas actividades económicas quedaron prácticamente congeladas, y la industria automotriz, que es el tema de esta nota, es justamente uno de los sectores que está sintiendo el impacto de manera más contundente.

Según datos de la Asociación de Concesionarios de Autos (@acaraoficial) y de la Asociación de Fabricantes de Autos (@Adefa_Prensa) la Argentina acaba de sufrir las menores ventas de enero y de febrero de las últimas décadas. En febrero se patentaron apenas 27.204 autos, 60,9% menos que en febrero del año pasado. Y en el bimestre se patentaron 72.174 unidades, 62% menos que en enero-febrero de 2019.

 

 


Para tener una idea del desastre que provocó todo el conjunto de situaciones que planteamos en el arranque de este informe debemos decir que en enero-febrero de hace dos años (2018), cuando la gente todavía no se había dado cuenta de que Macri era más de lo mismo (o sea un administrador que no recortaba el gasto público, sino que lo seguía tapando con impuestos y deuda) se habían vendido 190.167 autos en enero febrero, o sea 2,6 veces la cantidad que se acaba de vender.

 


Con esto, como el Gobierno de Alberto Fernández adjudica todo el problema a la deuda dejada por Macri, y no al déficit fiscal estructural que tenemos desde hace décadas, todos los analistas privados sin excepción proyectan un año con estancamiento, por lo que para todo el año 2020 se espera una venta total anual de apenas 320.000 autos, es decir el número más bajo desde el año 2004, cuando hubo temporadas como 2013 y 2017 en las que se vendieron más de 900.000 autos nuevos por año.

 

 

A contramano de lo que se acusaba al Gobierno de Macri, el Gobierno peronista siempre es tildado de gran defensor de la industria argentina. Y en esto debe admitirse que la curva cambió de dirección. Con Macri los autos importados no pararon de crecer. Y ahoracon Alberto la dirección giró: hay más nacionales, pero todo con autos carísimos: se defiende a una industria local con un número limitado de empelados, a costa del pago oneroso que hace toda la población, lo cual abre otra discusión. Pero, en números. en el primer bimestre de 2019 los autos importados tuvieron el 72,27% de las ventas totales y los nacionales apenas el 27,73%, mientras que en enero-febrero de este año la relación fue 69,25% importados y 30,75% nacionales.

 


Además de los motivos que expusimos, uno de los elementos que provocó esta sequía de ventas es la distancia entre los ingresos de la población y el precio de las unidades. Según Acara, en un listado con los valores a febrero, en el mercado hay 2.070 versiones de modelos de autos diferentes:

1) Hay 884 modelos que se venden en pesos, a un precio promedio de 2.469.000 pesos. El más barato vale 547.000 pesos (el FORCE - 1.2 16v. MT Chasis (85cv) y el el más caro 15.518.000 pesos (el STRALIS EU5 - 260 S30 RSU Rígido 6x2 GNC).

2) Y hay 1.186 modelos que se venden en dólares, a un precio promedio de 151.000 dólares. El más barato a 12.300 dólares (el T30 - 1.3 MT Cabina Simple (85cv) y el más caro a 1.026.000 dólares (el PICADORA JAGUAR - 980 - Orbis 900).

Debido a todas las presiones que hay alrededor del sector, comparados con los valores que había hace un año, en los últimos 12 meses esos precios subieron 159% medidos en pesos y 60% medidos en dólares oficiales (obviamente mucho menos si son dólares turista), pero eso queda para otra discusión.

 


Frente a semejante parate en las ventas, las terminales y los importadores se vieron obligados a apretar el freno, dándole vacaciones al personal, con mucha gente esperando en sus casas, sin saber si volverán a ser convocados o si les llegará el temible telegrama de despido.

Después de un buen arranque en enero, la producción de autos se estancó en febrero. Enero de este año contra enero del año pasado había subido 39,7%, pero febrero contra febrero cayó 20%, es decir, de 32.662 unidades producidas el año pasado se pasó a apenas 26.133.

 


Por supuesto, esta baja en la fabricación puede obedecer a vacaciones de las plantas, aunque como siempre decimos, comparamos manzanas con manzanas, y en febrero del año pasado las plantas también estaban de descanso. De todos modos, como dato alentador puede decirse que en producción no fue el peor febrero de las últimas décadas (como pasó con las ventas). Otros años recientes estuvieron más abajo en fabricación, como los febreros de 2017, 2009 y 2005. Pero recién veremos en marzo cual es el verdadero arranque de este año. Hasta ahora, en el bimestre, comparando enero-febrero de este año con igual período del año pasado, la fabricación baja apenas 1,4%, de 47.465 a 46.816 unidades.

 


Y en el terreno de las exportaciones ocurrió casi lo mismo. Hubo un muy buen enero y un febrero malo. Febrero contra febrero la exportación bajó 6,8%, de 19.431 a 18.115 unidades. Y si se compara el primer bimestre de este año con igual momento del año pasado quedamos prácticamente empatados, con 26.834 unidades mandadas al exterior en enero-febrero de 2019 y 26.806 unidades en enero-febrero de este año.

 

 


En cuanto al destino de las exportaciones, seguimos completamente dependientes de Brasil. Del 100% de unidades al exterior, Brasil se lleva el 64,6%, seguido por América Central con 8,9%, Colombia con 8%, Perú con 7,2% y Chile con el 5,8%. El resto está muy lejos como para tener alguna importancia económica cierta. Y debe remarcarse que en las últimas semanas surge una gran preocupación, porque Brasil está devaluando su moneda, y haciendo caer el poder de compra de los brasileños. Antes del 100% de lo que la Argentina exportaba en autos, el 80% iba a Brasil y ahora ese destino concentra sólo el 64,6%, lo cual enciende una luz amarilla.

 


¿Qué puede pasar en el futuro? Veamos:

 

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