Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del domingo 14 de octubre de 2018

EL PEOR SETIEMBRE DESDE 2009

 

La industria automotriz argentina sigue retrocediendo

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

 

Con las noticias dominadas por la publicidad (manejada por las empresas), uno de los elementos que más sobresalió en los últimos tiempos es la puja comercial, casi guerra, que se está librando entre EE.UU. y China. El gritón y prepotente Donald Trump, absolutamente opuesto al moderado y educado Barack Obama, se la pasa blasfemando sobre las "manipulaciones" que están haciendo los chinos sobre los mercados, y por supuesto (para protegerse) va tomando medidas detrás de cada comentario...

 

Pero, qué es lo que pasa en la realidad, ¿Por qué está tan enojado el Presidente Naranja? Evidentemente, se le está escapando la tortuga y para muestra veamos un número concreto, que deja ver a las claras cuál es hoy la posición de Occidente dentro de la actividad mundial: en 2017, último dato anual, hubo 17 países en los que se vendieron más de un millón de autos. El número uno indiscutido en ventas fue China, con 29,12 millones de unidades, muy lejos quedó EE.UU. con 17,58 millones de autos, tercero entró Japón con 5,24 millones, cuarto India con 4,02 millones, quinta Alemania con 3,81 millones, sexta Gran Bretaña con 2,96 millones, luego Francia con 2,6 millones y recién ahí el primer latinoamericano, Brasil con 2,24 millones de unidades en el año.

 

 

 

Detrás de ese pelotón hay otros nueve países con más de un millón de autos vendidos en el año: Italia, Canadá, Corea del Sur, Irán, Rusia, México, España, Australia e Indonesia. Argentina, que estuvo por rozar el millón, está ahora en caída libre, este año con suerte llegaremos a una venta de 850.000 vehículos, o sea volvimos por completo a lo que se llama Primera B.

 

Por supuesto, detrás de esos números de ventas y pantentamiento efectivo están las cifras de autos producidos en cada país. ¿Dónde se fabrican hoy los autos en el mundo? Según la OICA (Organización Internacional de Fabricantes de Autos) en 2017 se fabricaron en China algo más de 29 millones de autos, el 29,8% del total mundial, segundo entró Estados Unidos con 11,19 millones de unidades (el 11,5% del total) y tercero estuvo Japón con 9,69 millones, el 10,0% de los autos fabricados en la Tierra. Y detrás estuvieron Alemania 5,8%, India 4,9%, Corea del Sur 4,2%, México 4,2%, España 2,9%, Brasil 2,8% y Francia 2,3%.

 

O sea, Asia y obviamente las empresas asiáticas vienen pisando fuerte y dejan desguarnecidas a las gigantes de Occidente. No hay que olvidar que Ford cotizó a 40 dólares en Wall Street hace dos décadas, valía 20 dólares en 2011 y vale apenas 8,64 dólares en este momento. Chevrolet (General Motors) está mejor que Ford, pero a mita de año cotizaba a 45 dólares y hoy vale 31,80 dólares. En el año 2000 Toyota valía 48 dólares por papel y hoy cotiza a casi 117 dólares.

 

 

¿Pasa eso en la Argentina? Si. Hace 50 años las marcas dominantes en el mercado argentino eran Ford, Fiat, Renault y Peugeot. En los últimos tiempos estuvieron arriba Ford, Volkswagen, Renault y Chevrolet. Pero hoy Ford se fue al descenso: tiene apenas el 10,7% de participación en el mercado argentino, mientras que la japonesa Toyota se subió a la gran pelea: en setiembre Volkswagen tuvo el 14,6% de todo el mercado local, segunda entró Renault con el 14,3%, Toyota fue tercera con el 13,9% dejando notablemente fuera del podio a Chevrolet que tuvo el 13,4% de participación.

 

 

¿Por qué pudo subir tanto Toyota? Simple, el modelo de auto o modelo de camioneta más vendido este año pertenece a la misma marca. En la punta de las ventas de los primeros nueve meses de este año está el Toyota ETIOS con 27.870 unidades, seguido por la Toyota HILUX con 27.747 vehículos, notable. Tercero está, en enero-setiembre, el Ford KA con 26.243 unidades, cuarto el Chevrolet ONIX 26.124, quinto el Chevrolet PRISMA 24.754, sexto el Volkswagen GOL 21.579, séptimo el Peugeot 208 19.802, octavo el Fiat ARGO 19.657 y noveno el Renault NUEVO SANDERO 19.180.

 

 

Con todos esos números en el medio debe decirse que, tal como sucede en otras actividades, lo que ocurre en la plaza automotriz local muestra a las claras que la Argentina está sufriendo una crisis ciertamente profunda. En setiembre, según la Asociación de Concesionarios (ACARA) el patentamiento de autos nuevos se derrumbo: se anotaron 52.364 unidades 0 Km, 34,7% menos que los 80.238 vehículos inscriptos en setiembre de 2017, un desastre, tanto que fue el peor setiembre desde 2009.

 

 

 

Si se mira la película un poco más desde arriba debe decirse que el 2018 completo no se ve tan mal. En 9 meses de este año se patentaron 686.089 unidades, apenas 2,2% menos que las anotadas en los primeros nueva meses de 2017. Si la tendencia siguiera así, el 2018 sería el tercer mejor año de la historia. Veremos.

 

 

 

 

Por supuesto, con la venta derrumbada, las fábricas apagaron las líneas de armado (con sólo 27% de piezas locales). En setiembre se terminaron 37.267 vehículos, 20,6% menos que los 46.961 producidos en setiembre de 2017. Así, en 9 meses de este año se llevan fabricados 370.707 unidades argentinas, 6% más que las 349.796 armadas el año pasado.

 

 

 

En cuanto a entrega de autos a concesionarios el derrumbe fue absoluto. El mes pasado se entregaron 42.628 unidades, 44,1% menos que los 76.192 entregados en setiembre de 2017. Y en nueve meses de este año se llevan distribuidos 563.096 vehículos, 12,1% menos que los 640.448 de enero-setiembre de 2017. Esto indica claramente que hasta las concesionarias sienten el impacto de la crisis, por eso reciben menos autos de los que patentan.

 

 

 

Ahora bien, hay otro dato, muy preocupante, que refleja la condición todavía actual de la Argentina Unitaria. Sólo la Capital Federal se defendió un poco en cuanto a venta de autos nuevos: en las provincias, incluida la provincia de Buenos aires, el despacho de autos 0 Km se desplomó. La provincia de Buenos Aires tenia el 38% de las ventas totales y en setiembre cayó a apenas 30%. La Ciudad de Buenos Aires subió de una participación de menos del 10% hasta el 15,4% de las ventas totales. Córdoba achicó del 11 al 10%, Santa Fe bajó del 9,3 al 8,2% y Mendoza se derritió del 5 al 3,9%.

 


 

Y, debe decirse, a pesar del bombardeo de los trolls, que la presidencia de Macri está provocándole una herida muy importante a la fabricación nacional. Según datos de la Asociación de Fabricantes (ADEFA) la venta de autos nacionales fue hecha trizas: hay autopartistas con suspensiones o cierres por todos lados. En venta de autos nacionales el mes pasado fue el peor setiembre de este siglo: se armaron apenas 11.637 vehículos, 49,8% menos que los 23.198 de setiembre de 2017. Y considerando los primeros nueve meses de este año, esta temporada se están armando 159.183 unidades, 15,5% menos que las 188.347 armadas en enero-setiembre del año pasado.

 

 

 

Dentro de ese renglón, la venta de importados también sufre, pero menos. En setiembre se vendieron 30.991 importados, 41,5% menos que los 52.994 de setiembre del año pasado. Y en 9 meses de este año se venden 403.913 importados, 10,7% menos que los 452.101 importados de enero-setiembre del año pasado.

 

 

 

Con esto, lentamente, después del largo sufrimiento K y de el doloroso período M, la Argentina se está convirtiendo en tercer mundo, alejándonos cada vez más de los parámetros europeos. Hace algunas temporadas en el país se vendía un auto nuevo cada 42 habitantes. Hoy se vende un 0Km cada 49 argentinos. Estamos muy lejos de los 18 habitantes por auto de Canadá o Bélgica o de los 19 habitantes por vehículo de Estados Unidos. Nos pasó hasta China e incluso Chile, donde se vende un auto cada 48 habitantes. ¿Donde iremos? ¿Seremos Brasil, donde hay un auto cada 93 personas? ¿O terminaremos como Cuba, donde hay un auto cada 1650 habitantes?

 

 

Hace algunos años había una propaganda política que decía, de manera repetida, Menem lo hizo, Menem lo hizo. En lo que va de este siglo, acabamos de lograr algo inesperado: tenemos la peor participación en cuanto a utilización de industria nacional. Cuando se fue Cristina Kirchner del poder, en 2015, se vendían 54,4% autos importados y 45,6% nacionales. Según el último número del sector, este Presidente está logando que haya 71,7% de autos importados y 28,3% de autos nacionales. Considerando que este Presidente tiene origen, en su padre, Franco, en la industria automotriz, cuando se hizo cargo de Sevel, unión de Fiat y Peugeor, sería bueno preguntarse si ¿Macri lo hizo?

 

 

 

Para terminar, busquemos un dato positivo, para no tirar tantas pálidas. Evidentemente la devaluación está haciendo repuntar la exportación. En setiembre se mandaron al exterior 23.336 unidades, 13,5% más que en setiembre de 2017. Y en 9 meses de este año se exportaron 198.337 vehículos, 31,3% más que las 151.083 unidades mandadas al exterior en enero-setiembre del año pasado.

 

 

 

Eso si, la exportación sigue concentrada prácticamente en un solo destino: Brasil se lleva el 70,4% de las ventas externas, seguida por Centro América 6,4%, Chile 5,5%, Perú 4,1%, Colombia 3,1%, México 2,4%, Australia y N. Zelanda 2,1%, Paraguay 1,7%, África 1,6%, Ecuador 1% y Uruguay 0,8%.

 

 

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