Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del lunes 10 de enero de 2019

 

 

DERRUMBE DE VALOR Y PROBLEMAS PARA MANTENER LA RENTA

La devaluación partió al medio al sector inmobiliario

Escribe LUÍS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com 

Se sabe, la devaluación que sufrió la Argentina el año pasado hizo estragos en todos los sectores. Y no fue para menos: el dólar valía 20 pesos en abril, llegó a 42 pesos en setiembre y ahora vale algo menos de 39 pesos, con todo el mundo preguntándose qué pasará a lo largo de este año, sobre todo con la elección presidencial en el medio.

Y lo particular de esta crisis es que además de partir el medio a casi todos los sectores, la plaza inmobiliaria también fue muy afectada. Las propiedades fueron una de las áreas que muchas veces salieron indemnes de las crisis cambiarias. Pero esta vez, la suba del dólar también tuvo un gran impacto en el valor de las casas y los departamentos.

Obviamente, la raíz de todo el problema es que se cayó como un piano la cantidad de escrituras realizadas. Tomando promedios, según datos del Colegio de Escribanos, hasta antes de la crisis en la Ciudad de Buenos Aires se venían haciendo casi 6000 operaciones por mes, pero tras la suba del dólar ese número cayó en los últimos meses, tanto que está algo por debajo de las 3.700 operaciones mensuales. Y en la Provincia de Buenos Aires, también según los escribanos de esa jurisdicción, antes de la devaluación se hacían casi 12.000 escrituras al mes y ahora apenas se arañan las 9.000 transacciones.

Para entender la foto actual hay que hacer algo de historia. Con la llegada de Macri a la Presidencia muchos sectores creyeron que el problema económico argentino había terminado. Con eso se multiplicó casi por dos el crédito hipotecario: llegaron a ofrecerse préstamos, contra garantía de la propiedad, por el doble de cantidad de lo que se hacían. Esa lluvia de dinero, prestada en dólares, hizo subir artificialmente el precio de las propiedades, que lograron un pico en febrero del año pasado, y con la crisis, cataplum, la realidad golpeó la puerta de los endeudados.

Para entender la lluvia del crédito debe decirse que en la Ciudad de Buenos Aires tradicionalmente, durante los años K, sobre el total de escrituras realizadas sólo un 12% era con crédito, pero ya con Cambiemos en la Rosada en 2017 ese número saltó al 25% de participación y y en los primeros meses de 2018 llegó a un insólito 33%. Hoy el crédito sale a cuenta gotas.

Y en Provincia de Buenos Aires el salto del crédito fue todavía mayor. Durante los años K sobre el total de escrituras realizadas sólo un 16% era con crédito, en 2017 ese número saltó al 24% y en los primeros meses de 2018 llegó a un insólito 36%. A partir de octubre, la ventanilla de los que prestan tiene un cartel generalizado: dice espere.

Obviamente, con el crédito habían crecido de manera notable los precios. Solo por tomar en cuenta una variable, históricamente los precios equivalentes de los inmuebles porteños siempre fueron 150% más caros que los de los inmuebles de la provincia. Esa diferencia radicaba esencialmente en el costo y tiempo de transporte para llegar a los puestos de trabajo. Pero con la multiplicación del crédito, sobre todo en provincia, esa distancia se achicó al 50% en los primeros meses de 2018, pero ahora -tras la devaluación- volvió a estirarse hasta más del 130%.

¿Cómo están las cotizaciones según el último informe de los escribanos de Capital y Provincia? Veamos:

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