Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del Domingo 25 de octubre de 2026

 

 

 

LA INVERSIÓN EN TASA DIFERENCIAL ES ELEGIDA POR ENCIMA DEL DÓLAR, LOS BONOS Y LAS ACCIONES: PERO LAS URNAS PUEDEN CAMBIAR TODO

 

Urnas en el aire: el arriesgado ganará o perderá mucho, el muy conservador será licuado
 

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

Como si se tratara de una caída de fichas en dominó, el mundo vive tiempos decisivos. Este mismo sábado vimos, con la boca abierta, que, por ejemplo, en Francia hubo multitudinarias protestas en varias ciudades contra el aumento del costo de vida y los recortes en educación, registrándose choques con la policía. En España se realizaron marchas en las principales capitales regionales para exigir mejoras en los servicios públicos. En Italia miles de manifestantes se movilizaron en varias urbes bajo un estricto despliegue policial por demandas laborales y de vivienda. En Albania hubo incidentes violentos y uso de pirotecnia durante una protesta estudiantil antigubernamental. Y, de fondo, en Ucrania se mantiene el estricto toque de queda en localidades del frente como Kramatorsk y Donetsk, tras recientes ataques con misiles e intercambios de prisioneros. Y en Rusia las autoridades reforzaron la seguridad en infraestructuras clave en torno a San Petersburgo y Moscú en medio de gestiones diplomáticas internacionales.

Es decir, la situación mundial no es para nada sencilla, y a nivel local hay presiones importantes. La economía está en recesión técnica. Empieza a verse un mínimo (casi imperceptible) rebote de salarios y la confianza del consumidor está dando por segundo mes con leve positivo. Frente a esto, los especialistas se preguntan si estamos en un piso -tras un año y medio de estancamiento-, con casi todos convencidos de que de fondo estamos en una tendencia serrucho.

A todo esto, el país acaba de iniciar el año electoral: se vota el 24 de octubre próximo, dentro de exactamente 12 meses. Y eso, por supuesto, desata la tensión política local, con los partidos opositores presionando para romper todo, para ver si pueden conseguir o mantener una cuota de poder que les otorgue ingresos o el acceso a cajas públicas.

Frente a eso, tratando que la locura preelectoral empiece lo más tarde posible, el Gobierno busca suspender las PASO. Hay temor a una corrida cambiaria en 2027, pero -como comiendo pochoclo- esa inquietud se estira cada vez para más adelante. Hace muy poco se decía que ya habría una fuerte suba del dólar antes de fin de año y ahora se dice que el aumento arrancará en marzo o abril.

Esto abre discusiones políticas en todos los actores. Hay interna en LLA, con Patricia Bullrich amenazando con convertirse en otra Villarruel. Así, la mesa política encabezada por Karina Milei y los Menem está más flexible: empieza a dejar de tensar tanto la cuerda. Y, del otro lado, se acaba de dar la juntada de Massa, Kicillof y Máximo Kirchner, luego de ver este viernes al hijo de la ex presidenta presa en un zoom de privilegio en la causa Hotesur-Los Sauces, cuando cualquier otro acusado de a pie hubiera tenido que sacarse el piyama y las pantuflas, e ir al tribunal con todo el cuerpito.

En medio de estos tiempos locos los inversores están en una encrucijada. Tienen que definir cuánto dinero se deja en Argentina por temor al eterno péndulo electoral, con alguna posibilidad de que vuelva a gobernar el peronismo. Tanto afuera como adentro todos preguntan si seguirá Milei en el mando o, tal como quiere el círculo rojo (que quiere recuperar la pecera), que aparezca alguien con la careta de Milei que siga con el mismo rumbo, pero sin quitarle los privilegios a la UIA y sin que se la pase puteando a los gritos todo el tiempo. Por ahora, según dicen las encuestas (que jamás aciertan) por ahora Milei está arriba de todo en la preferencia electoral, pero veremos... La gran pregunta es ¿qué pasará si deja el poder un jugador de "chicken game" en un país en el que la casta siempre termina de pie porque es especulación pura?

Encima, a horas de varios procesos electorales clave de Occidente, hay un verdadero caos mundial por los dos pacman del momento. Vuelve a apretar la guerra en Medio Oriente y el petróleo vuela por los aires: el Brent llega a US$ 117, sube 14,1% en octubre, provocando inflación y caos en todas partes. Y, por otra parte, estamos en medio de un proceso incomprensible de la Inteligencia Artificial, que chupa gran parte del crédito mundial, con ganancias presentes que parecen escasas frente a inversiones infinitas. De ahí que el índice tecnológico Nasdaq de NY haya terminado la semana en negativo, con algunas empresas grandes con caídas que asustan.

La crisis se va profundizando, va pasando de claro a oscuro, al punto que se hayan renovado, una vez más las negociaciones entre Rusia y Ucrania tras años de guerra, pero con una novedad: China está empezando a impacientarse, y quiere empezar a participar con presencia en las negociaciones, para que todo termine, porque esto ya está afectando a su propia economía.

Hasta ahora, el financiamiento mundial está entrando en un cuello de botella. Hay tasas altísimas -a tope- en el mundo, con posibilidad de que esa suba se frene, veremos... Esta misma semana vimos una venta masiva de bonos ingleses y franceses, que ya pagan más del 5% anual a 10 años, cuando hace tres o cuatro años pagaban tasas cercanas al 0%.

Como Europa no ayudó a EE.UU. en su guerra contra Irán, Trump le retiró el respaldo en gasto de defensa. Y, con Putin cerca, la UE tiene que destinar más fondos a armamento, y junto con el encarecimiento de la energía -en la entrada del invierno en el hemisferio norte- vemos el riesgo del fin del estado de bienestar, con multitud de protestas con efectos secundarios desconocidos.

Hay alta inflación, monedas licuándose, y dólares del colchón quemándose. Todo eso, por supuesto, genera una gran baja de crecimiento en todas las latitudes. Y en la quebrada Argentina, un poco por factores externos y otro poco por factores internos, bajó la expectativa de alza del PBI del 3 al 2% anual, o menos. Y, debe decirse, con un contexto parecido al actual, sin superávit fiscal y comercial, la Argentina hubiera saltado por los aires, como si sufriera otro tequilazo. Y, la situación, se está aguantando bastante bien. Pero claro, hay que ver si por delante hay más agujeros, como hace años pasó con el default ruso, la crisis turca, las punto.com, las hipotecas, etc.

Con ese marco, acabamos de transitar una semana local con dólar más inquieto, pero no preocupante. En las puntas el tipo de cambio mayorista está a $ 1530 y ccl $ 1646, con una brecha cambiaria entre ambos ya rozando el 8%, algo que hace que la preocupación suba. ¿Puede descarrilar eso? De acá a fin de año entran US$ 4000 M de ON que tienen que liquidarse, entra la liquidación de la cosecha de trigo y empiezan a entras fondos de los RIGI. Además, se están tomando medidas para que vaya bajando algo la mora. Y el país, tiene algo que no tiene desde hace100 años: un superávit comercial que empacha ¿Tendremos enfermedad holandesa? Encima, empiezan a verse más movidas oficiales, plan platita, con entre otras cosas demora en ajuste de tarifas.

Con todo eso, las posición de dólares futuros están a la baja. Hasta hace un mes se hablaba de un dólar a diciembre cercano a los $ 1800 y ahora para fin de año los contratos están en la zona de los $ 1630, es decir con una expectativa de suba del billete algo abajo de la inflación y de la tasa de interés.

Igual, enfermos de medio siglo de estafas y fracasos, los argentinos medios siguen acovachando dólares. Por eso, el stock total de depósitos en dólares que hay en los bancos crece sin parar, sube en US$ 1500 M en un mes y medio (ver detalle aparte). Pero, atención: el stock total de depósitos en pesos se planchó, quedó clavado en $ 105 B en las últimas tres semanas.

Los ahorristas ya no confían en los plazos fijos tradicionales. Con una inflación mensual instalada cerca del 2%, los que tienen poca plata para colocar reciben una tasa negativa, del 1,3% mensual, mientras que los inversores grandes están algo en positivo, en el 2,2% al mes. Por eso, en estas condiciones, mientras la cosa no descarrile, el mayor interés de los que tienen capacidad de ahorro está en invertir en tasa TAMAR o en los bonos CER, con variantes que prometen inflación más 8% anual (ver aparte). Esto es así porque el dólar está anclado, por dólares hasta las orejas. Y, con ese contexto, la colocación de pesos a tasa específica (no la tradicional) parece ser una muy buena idea, quizás la mejor, aunque sabemos que la Argentina tiene una credibilidad que no existe.

Evidentemente, hoy no hay mucho interés en comprar papeles argentinos, incluso con mucha menos demanda de papeles estatales, en tanto que los papeles privados están en zona piso jugada, con los inversores locales tragando saliva para que esta noche el recuento de votos dé a favor de Bolsonaro.

Lo sabemos, los inversores internacionales no confían en la Argentina. No hay inversión, ni ingreso de capitales. La debilidad pendular y la falta de acceso al crédito asusta. Encima hay muchos dólares saliendo porque papeles AAA internacionales prometen entre 5 y 7% anual, sin riesgo argentino, pero atención: con riesgo de defaults internacionales. Es altamente probable que a nivel mundial aparezcan quiebras de muchas empresas, y que aparezcan pescados más grande que se las coma. Y, debe saberse, en ese tránsito los accionistas ordinarios son últimos en cobrar. Pito catalán!!! De ahí que muchos inversores locales sigan confiando en ON locales, que subieron tanto por lo que sus tasas a vencimiento están entre 5 y 6% anual (los dueños privados tienen prestigio, y con eso logran tener una tasa parecida a lo que paga la Fed, que tiene la maquinita de emitir dólares, increíble).

Pero los títulos públicos están flojos. El riesgo país está en el nivel más alto de los últimos 12 meses. No se veía un nivel así desde la elección de medio término de 2025, en la que se zafó por el "hacer lo que sea necesario" de Scott Bessent. Y, por lo que se ve, hay altas chances de que la volatilidad va a seguir.

Para que la tendencia de los bonos cambie y que el riesgo país se dé vuelta van a tener que conocerse tres o cuatro buenos datos de la economía real. Porque digámoslo con claridad: la clave está en el crecimiento de la economía. Ese es el foco: aquel asesor de Bill Clinton diría "el problema no es el dólar, estúpido". Por lo pronto, mientras esté Milei, el gobierno respeta cada compromiso, y eso es importante. Pero, del otro lado, el humor social por el ajuste (la cantidad de votos que habrá en un año) se está desgastando.

Así, hoy, la tasa a 10 años de Brasil está en el 12,77% anual, la de Argentina en el 12% y la de México en el 9,3%. Pero atención que debajo de ese podio hay gigantes que vienen marchando. La rupia cae y la India ya tiene una T1' del 7,5% anual, Gran Bretaña del 5,4%, Australia del 5,2% y Francia del 5,1%, todos en alza, mientras que la T10 de EE.UU. acaba de bajar inesperadamente de 5,2 a 4,9%. En octubre hay solo dos T10 que suben: la de la India en 0,3 puntos y la de Francia en 0,16. Mientras que las tres T10 que más bajan este mees son la de Brasil en 1,3 puntos, con la de Corea del Sur y la de México 0,3 puntos abajo.

Hoy, el riesgo país argentino está en 707 puntos básicos, seguido muy de lejos por Ecuador con 595 unidades, México 225, Brasil 166, Perú 121, Chile 103 y Uruguay 83. Pero ojo, en octubre el riesgo que más sube es el de Ecuador, en 107 puntos, el argentina subió en 100, México creció en 12, Perú en 8, Chile en 7 y Uruguay en 5. Brasil, con Bolsonaro a la vista, baja en octubre en 5 unidades, veremos qué pasa mañana, después del conteo del balotaje.

En papeles privados, mientras tanto, la Bolsa argentina fue esta semana la más sostenida, la mejor de todas (ver aparte), gracias al superávit comercial sin precedentes y a la expectativa de que Bolsonaro pueda ser el ganador, veremos. Si gana Bolsonaro el real se apreciará, dólar puede ir a menos de 4,90 reales. Y eso sería para Argentina una devaluación indirecta, ya que Brasil es nuestro principal socio comercial. Pero si gana Lula, habrá que ver qué piso defiende la Bolsa.

En realidad, hay que ver qué pasa con todos los emergentes. El caos geopolítico es creciente, con commodities altos, pero con algún freno. El petróleo está a tope, y eso es muy bueno para la Argentina, pero los granos acaban de mostrar que el gran momento puede estar amainando.

Y esta semana, en otro round desafiante, habrá que ver qué pasa con la deuda en pesos. En la semana Luis Caputo siguió barriendo vencimientos con éxito. Canjeó una letra dólar linked que vencía el próximo viernes (día de mi cumpleaños, pongan las tres empanadas). El papel es el D30O6: en la conversión se adjudicaron papeles por US$ 3900 M (el 72,9% de lo que vencía) y quedan pendientes US$ 1452 M.

Para la licitación de deuda quincenal de este miércoles mañana lunes presentan el menú. Hay que darle la orden al banco rápido, para participar desde cero, serán mejores valores que en el mercado secundario. En lo que se ofrezca, veremos si Caputo vuelve a ofrecer bonos con vencimiento post electoral. Seguramente no habrá Bonares, nadie lo cree: porque la TIR del AO29 está en casi 11% anual. Es decir, hay financiamiento internacional, pero sale caro (impagable) y el financiamiento local también quedó con una tasa difícil de pagar. Y el vencimiento es de $ 10,9 B.

Además de todo esto, las posiciones de refugio internacional están con toma de ganancias, corrigiendo. Oro, plata y bitcoin están en este momento con baja temporal y horizonte alcista. Dependerá de lo que vaya haciendo la Fed con su tasa de interés base y con la inflación de EE.UU.

Son muchas las incertidumbres electorales en juego. Está hoy el balotaje de Brasil. El martes se vota la legislativa en Israel, veremos qué pasa con Netanyahu. Y en 9 días llega la elección de medio término en EE.UU.: las encuestas dicen que Trump pierde el dominio de la Cámara de Representantes pero que puede aguantar el Senado. Increíblemente, ofreció comprar votos pagando US$ 5000 por cabeza, con dinero público, notable. ¿Quedará Trump como pato rengo? ¿Qué pasará con el tío Bessent? Cuando le preguntaron a Milei, siempre asertivo, si en octubre 27 seguirá el apoyo del secretario del Tesoro de EE.UU. contestó con una sola palabra: "Ponele".

Como corolario de toda esta confusa situación, los bancos de inversión les dicen a sus clientes: "hay riesgos afuera y adentro; los arriesgados tienen mucho para ganar y para perder, mientras que los inversores muy conservadores van a ser licuados". ¿Cuál es el portafolios de inversión que se está recomendando, veamos:

Pida en su email el PANORAMA FINANCIERO SEMANAL completo

saberinvertir@gmail.com

QUÉ PUEDE PASAR CON EL DÓLAR AFUERA:

PERSPECTIVA PARA EL DÓLAR EN LA ARGENTINA:

DIRECCIÓN DE LAS TASAS DE INTERÉS:

EL CAMINO DE LOS TÍTULOS PÚBLICOS:

HACIA DÓNDE VAN LAS ACCIONES:

PORTAFOLIOS DE INVERSIÓN RECOMENDADO: 

Pulse para volver a la pagina principal