Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del Domingo 30 de agosto de 2026

 

 

 

MERCADOS TENSOS: A 5 SEMANAS DE LA ELECCIÓN EN BRASIL, 9 SEMANAS DE LA ELECCIÓN EN EE.UU. Y 14 MESES DE LA PRESIDENCIAL ARGENTINA

 

A pesar de ser una opción perdedora, la gente sigue comprando dólares

 

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

Mañana cierra agosto y, apurado por el creciente enojo del 60% de los asalariados que no llegan a fin de mes, el gobierno empieza a mostrar cambios, pragmatismo, abandonando parte del rígido modelo económico que se mantuvo hasta ahora.

En el equipo económico saben que la gente no la está pasando bien. Comprenden que, en la elección de octubre de 2027, los endeudados votarán por alguien que les prometa que tienen ahorros les paguen lo que deben. Y, ante el riesgo de peor resultado en las urnas, se están tomando medidas para intentar reactivar, para que no siga el cierre de empresas y la pérdida de empleos.

En ese sentido, con medidas no tan prudenciales como las tomadas hasta ahora, autorizan a que los bancos presten el 15% de los dólares que tienen de los inversores a empresas que no general dólares. Y usarán el 2% del FGS de ANSES para licitar pesos entre los bancos, para que tomen ese dinero en plazos fijos a entre 1 y 5 años, y que sea usado únicamente para crédito hipotecario.

Estas dos decisiones no significan un cebador importante. Los especialistas afirman que, en términos de volumen de mercado, ambas medidas son dos gotas en el océano. Pero por el momento no se animan a mucho más. Los hombres de Luis Caputo liberan algo, pero con mucha cautela. Saben que caminan por una cornisa, y que un paso en falso puede crear otra catástrofe.

Frente a estas señales, la inquietud de los tenedores de dinero crece. Hay un gran cambio en las licitaciones de deuda en pesos: hasta hace poco tiempo Economía lograba rolear los vencimientos colocando papeles con vencimiento post-electorales, en 2028 o más allá. Ahora las renovaciones se hacen con títulos cada vez más cortos.

En la licitación del jueves pasado, el grueso del mercado optó por tomar Lecaps cortas a tasa fija, que pagaron entre 29,7 y 30,7% anual en títulos que vencen dentro de entre 3 y 9 meses de plazo. Eso es comparable con una tasa TAMAR de grandes depósitos que hoy paga 28,3% anual, con los pequeños ahorristas recibiendo apenas 20,3% (un mísero 16% en los bancos grandes, una estafa absoluta).

Además, por las actuales condiciones de desconfianza de los tenedores de dinero en el mercado local, la secretaría de Finanzas ya no está pudiendo captar dólares. El jueves, en el menú de posibilidades no estuvo el Bonar 2029 (AO29) porque la tasa que les pedirían sería muy alta (en el último llamado les tuvieron que pagar 8,7% anual en dólares, un interés impagable).

Viendo la parte llena de un vaso cada vez más vacío, especialistas en análisis de papeles de renta fija dicen que es bueno que no se tome deuda a cualquier tasa: "Eso quiere decir que esperan que el riesgo país vuelva a bajar", afirman. Pero a la vez advierten que se necesita que el BCRA siga comprando dólares como viene haciendo hasta ahora (en las últimas cinco ruedas las adquisiciones de Reconquista 266 significaron la mejor semana de agosto).

Con esta compra de divisas, el Gobierno emite pesos y convalida un dólar más alto. De hecho, gracias a esta demanda el dólar mayorista superó por primera vez en la historia el techo nominal de los $ 1500. Desde octubre del año pasado (en la elección de medio término) el dólar mayorista se mantenía con una estaca con ese tope. Pero este viernes terminó a $ 1512, con una cotización que seguirá escalando.

Este micro crecimiento del tipo de cambio que usa el 80% de lo que se opera en dólares fue justamente impulsado por la gran compra semanal de reservas desde Reconquista 266. Con eso, en lo que va de este año el BCRA ya lleva comprados más de US$ 14.000 M. Y al mismo tiempo, la gente de Santiago Bausili libera pesos vía REPOs (préstamos a un día a los bancos: no quieren tasas de interés más altas. Tratarán que eso no ocurra, porque hay muchos endeudados.

¿Cómo se encuentra la sociedad frente a todas estas señales? Una gran mayoría tiene problemas para llegar a fin de mes, y va vendiendo ahorros o endeudándose. Mientras que los que tienen la suerte de mantener todavía capacidad de ahorro están cada vez más asustados. Así, en un movimiento financieramente irracional, los que tienen posibilidades siguen comprando dólares para llevárselos al colchón, donde se apolillan lentamente.

Mientras tanto, la campaña electoral ya arrancó de manera muy temprana. A 14 meses largos de octubre 27, en el espectro político y mediático todos hacen la suya: a nadie le importa absolutamente nada lo que provoquen con sus críticas, solo piensan en sí mismos, horadando al país por intereses propios.

Esto significa, en blanco sobre negro, que estamos en una especie de guerra civil por plata: La oposición política hace declaraciones destructivas, para llevar agua para su molino. Y hay periodistas conocidos, hoy en muchos casos sin pauta y sin rating, que patean al Presidente en este mal momento. Lo acusan de desquiciado, loco, rarito, sin familia, sin hijos, lo que sea...

Sorpresivamente, mientras el círculo rojo que históricamente se enriqueció exprimiendo al Estado como un limón, aparecieron abucheos a la prensa, de alumnos de secundaria y de gente casual respondiéndole enojada a los movileros que fueron a buscar piedras contra Milei. Y, sorpresivamente, luego de nueve aplazos consecutivos, el índice de confianza en el Gobierno que hace la UTDT subió.

Frente a eso, luego de una gran caída de casi 25% en el valor de los títulos argentinos, esta semana a los papeles locales no les fue mal. En el balance semanal, si nos referimos a la cotización de las acciones, la Bolsa de San Pablo fue la mejor, con un alza del 2,7%, la Bolsa de Buenos Aires mejoró 2,3% en pesos (0,2% en dólares), Frankfurt tuvo un alza del 1,7%, Santiago de Chile sumó 1%, en NY el Nasdaq avanzó 0,8% y el Dow Jones 0,5% y la Bolsa de Tokio mejoró 0,6%. Sólo la Bolsa de México cerró la semana en rojo, con un descenso del 0,4%.

En títulos públicos los bonos argentinos también dejaron de caer. En la semana subieron 0,4%, pero por desequilibrios en la base del cálculo del EMBI (la deuda norteamericana), el riesgo país argentino subió de 505 a 512, por encima de los 419 puntos de Ecuador, 200 puntos de México, 179 de Brasil, 113 de Perú, 93 de Chile y apenas 70 puntos de Uruguay.

En el balance mensual del riesgo regional se ve claramente que la situación de los títulos nacionales fue mucho peor que lo que sucedió con los títulos de los países vecinos. En agosto el riesgo argentino subió 82 puntos básicos, frente a una suba de apenas 4 unidades en Uruguay y 1 punto en Perú y Chile. En tanto que el riesgo de Brasil no se movió. Y los riesgos de México y Ecuador bajaron 11 puntos básicos en todo agosto.

En la situación cambiaria, hubo choque de posiciones entre el secretario del Tesoro de EE.UU. Scott Bessent (que quiere bajar las tasas emitiendo dólares y comprando bonos propios) y el titular de la Fed Kevin Warsh (que acaba de manifestar en la reunión mundial de banqueros en Jackson Hole que mantendrá tasas firmes porque la situación inflacionaria todavía es peligrosa).

Con eso, las tasas que pagan los bonos largos norteamericanos se mantuvieron firmes, en los máximos de casi 20 años. Esta semana se pagó 4,1% anual por el bono en dólares de papeles del Tesoro a 1 año de plazo, 4,9% anual a 5 años, 4,7% anual a 10 años y 5,2% anual a 30 años.

Y, con ese premio, en un mundo todavía muy complicado por un escenario bélico aún incierto, el dólar subió esta semana en todas partes. Aumentó 1,8% en Chile, 1% en Suiza, 0,9% en Brasil, 0,8% contra la libra y el euro, 0,7% en México y Japón y 0,2% en China.

Y a nivel local también subieron todos los dólares: el tipo de cambio oficial minorista creció en la semana 1%, el ccl avanzó 0,8%, el blue 0,3% y el mep 0,2%. Hoy el mep vale $ 1537,50, el blue $ 1555 y el ccl ya supera los $ 1608.

A pesar de los pocos pesos que el Gobierno deja en la calle, y de los bolsillos vacíos en buena parte de los argentinos, según un informe del BCRA en julio la demanda neta de dólares de los argentinos alcanzó los US$ 3.143 M, 52,2% más que lo comprado en junio, y la tercera parte de todo ese dinero se fue al colchón, por temor a lo que pueda ocurrir.

Este incremento en la compra de dólares de parte de los que aún tienen capacidad de ahorro representó el nivel más alto de compra de divisas registrado en los últimos nueve meses. Un total de 1,7 millones de personas compraron billetes, sumando 200.000 ahorristas más que en los meses anteriores. Y este repunte de la dolarización social redujo a la mitad el saldo favorable de la cuenta cambiaria, cerrando el mes en US$ 413 M.

Lo históricamente sorprendente fue que, a pesar del alza en la demanda, el mercado se abasteció sin sobresaltos por los US$ 2.100 M de la cosecha agrícola, por las exportaciones petroleras impulsadas por altos precios del crudo, y también por la creciente exportación de minerales, esencialmente litio por ahora (el cobre viene avanzando, y pronto va a superar todos los renglones). Gracias a este gran ingreso de divisas, el Banco Central pudo acumular US$ 2.163 millones y mantener el dólar mayorista a $ 1512 y el dólar oficial minorista a $1.533.

Entre todo lo que pasa en el mercado interno y el doble discurso entre Bessent en el Tesoro norteamericano y Warsh en la Fed, se está observando en las inversiones mundiales una ambigüedad técnica. ¿Qué es esto? Simple: cuando falta apenas un día para que termine agosto (mañana lunes 31), las mejores inversiones del mes son posiciones refugio.

El bitcoin, el Ethereum o las criptomonedas en general, valores inconsistentes de altísimo riesgo, que nadie sabe bien dónde están, se convierten en lo que más sube en agosto. El Bitcoin salta 23,2% en el mes. Y junto con esa posición, los que más trepan son los metales preciosos: la onza de plata acaba de rebotar 14% en agosto y el oro sube 11,2%.

¿Por qué ocurre esto? Simple: tanto las cripto como los metales preciosos tienen límites de existencia, y eso les mantiene el valor. En cambio, el dólar, el euro, el yuan, el yen, la libra y todas las demás monedas caen sin parar en términos reales porque las emisiones de dinero crecen en todos lados. O sea, con las monedas se pueden comprar cada vez menos cosas (hay emisión sin freno e inflación).

Pero cuidado: en todo este sube y baja de valores, nada es lo que parece. El oro está hoy a 4504 dólares, y vale lo mismo que en diciembre de 2025, cuando hace un mes valía menos de 4000 dólares. La onza de plata vale hoy 66 dólares, lo mismo que en diciembre de 2025, y hace un mes valía 56 dólares.

Y con las criptomonedas la situación es peor. El Bitcoin acaba de volver a los 78.600 dólares, cuando cotizaba a 58.500 dólares hace dos meses, pero ahora vale igual que en setiembre de 2024. Y el Ethereum acaba de subir de 1550 a 2460 dólares, pero vale lo mismo que en febrero de 2021. O sea, a pesar del gran repunte de este mes, los que compraron criptomonedas de largo plazo y las guardaron en el colchón de sus billeteras virtuales tuvieron una pérdida gigantesca.

Y atención que todo esto se da con los gobiernos de todas partes interviniendo en los mercados a dos manos. A nivel local, por ejemplo, el BCRA vende bonos dólar link y hace contratos de dólar futuro que asustan. Y, a la vez, les abren el grifo de los pesos a los bancos, entregando REPOs, o préstamos a un día, para ver si pueden bajar algo las tasas, frente al actual marco de mucha morosidad (la mayoría con micro deudas).

Con eso, se acaba de convalidar en los bancos una mínima suba en las tasas de los plazos fijos: por plata chica se paga 20,3% anual (16% en bancos grandes y 24% en bancos chicos) y por plata grande se está pagando 28,3% anual. Y, como la inflación está yendo otra vez a la baja, el stock total de depósitos en pesos sigue creciendo, acaba de subir de $ 91 B a $ 97 B, lo cual significa un "carry trade" a la carrera. Mientras que el stock de depósitos en dólares que hay en los bancos también aumenta: muchos se llevaron los dólares al colchón, pero en las entidades la masa de dólares pasó de US$ 39.500 M en la apertura de julio a US$ 40.900 M en el último dato oficial del martes pasado.

Frente a todo esto, por supuesto, el mundo sigue dominado por las guerras en Irán y entre Rusia y Ucrania, y eso hace que los commodities vibren. Con alta volatilidad, por tensiones en Medio Oriente, Rusia-Ucrania y el fenómeno de El Niño, los granos tuvieron un agosto histórico. La soja saltó 15,4% en Rosario y 9,1% en Chicago. Y en el puerto de Santa Fe el maíz subió 10% en dólares en el mes, el trigo 9,1% y el girasol 7,5%.

Por expectativa de menor crecimiento económico industrial mundial, los metales básicos se mueven más tranquilos: el cobre avanza 3,4% en agosto, el aluminio sube 1,6% y el níquel baja 3,4%.

Y, pese a los peajes en el estrecho de Ormuz en el medio, el petróleo baja 1,5% en agosto, con el precio del barril todavía muy alto: la variante WTI está a US$ 83,44 y el Brent a US$ 88,30.

Gracias a estos precios de la guerra, altos para los granos, el petróleo y los minerales (lo que más exporta la Argentina) están llegando tantos dólares que, a pesar de la permanente corrida hacia el dólar, el tipo de cambio se mueve muy poco y pareciera que la inflación sigue aplacándose. Según los últimos datos, las consultoras estiman que el IPC de agosto estará en apenas 1,5%, la menor variación mensual en 15 meses.

Esta desaceleración inflacionaria se concreta porque muchísima gente no tiene un mango: no compra, y la economía real sigue en la lona en industria y comercio, aunque ahora no tanto en construcción. Gracias a esto, a pesar de que el dólar blue subió 12% en cuatro meses, el passthrough por ahora no se está dando con tanta velocidad.

Para el Presidente Javier Milei los objetivos siguen siendo los mismos: bajar la inflación, reformar el BCRA (avanzó la reforma de la carta orgánica de la autoridad monetaria, con media sanción en Diputados) y también se insiste con la segunda versión de inocencia fiscal. Mucha gente no cree en esa alternativa, de ahí que el colchón se llena de nuevo, pero los inversores más calificados todavía dejan sus dólares en los bancos, haciendo que tengan algún rendimiento, para que pierdan valor en términos reales.

De ese modo, la carrera sin fin continúa. Setiembre abre el martes con aumentos en el transporte, alquileres, prepagas, tarifas de energía y cuotas de colegios. Y, sin dudas, vienen tiempos desafiantes. Y no solo por cuestiones locales. Dentro de 5 semanas se vota la Presidencial en Brasil (el 4 de octubre). En 9 semana y media está la elección de medio término en EE.UU. (el 3 de noviembre). En las encuestas, Bolsonarito se acerca a Lula. Y si Trump pierde la mayoría en ambas cámaras, existe la posibilidad de que pueda enfrentar un "impeachment"...

Todo este cuadro de situación obliga a ahorristas e inversores a reorganizar sus tenencias, en carteras de inversión con un nuevo formato: ¿Cuáles son las recomendaciones para setiembre? Veamos:

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