Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del Domingo 22 de febrero de 2026

 

 

 

LOCURA EN EE.UU. Y UNA CAÍDA VERTICAL DEL DÓLAR EN ARGENTINA, QUE CONVIERTE AL PESO EN LA MONEDA MÁS FUERTE DE ESTE AÑO

Desquicio: nadie sabe qué está pasando

 

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

Después de tres años de negociaciones, inmediatamente después de la denominada Segunda Guerra Mundial, las grandes potencias entendieron que para evitar ir a una nueva conflagración global que podría ser absolutamente destructiva para toda la humanidad, se concluyó en que uno de los caminos posibles para no terminar en un desastre de envergadura desconocida era organizar el comercio entre países, para que el trabajo y los ingresos estuvieran repartidos en todas partes.

Así, en 1948 se creó una organización denominada Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio identificada con la sigla GATT por su nombre en inglés. Con diferentes tropiezos, el GATT fue interviniendo sin resultados demasiado concretos, hasta que entre 1994 y 1998 se creó la Organización Mundial del Comercio (OMC), que a lo largo de casi tres décadas fue actuando casi como si fuera un colador.

¿Por qué un colador? Simple: en 1948 la situación comercial global era muy desigual, había países que estaban muy avanzados y otros muy atrasados. Y, según su condición, empezaron a surgir grandes casos en los que las indicaciones de la OMC se cumplían y otras que se evitaban. Así, siguiendo la estrategia que dice "hecha la ley, hecha la trampa", aparecieron maniobras en distintas regiones para conseguir ventajas y protecciones que la OMC no autorizaba.

Ejemplos hay muchos, pero sobresalen los de China y la Unión Europea. Los chinos crearon una doble moneda (yuan y renmimbi) a través de los cuales había un gigantesco subsidio estatal para que surgieran conglomerados capaces de producir a gran escala y con bajísimos costos. Y Europa inventó la cuestión paraarancelaria ambiental, trabando productos cuya importación a bajo precio le destruiría amplios sectores de su economía (ejemplo, Argentina no tiene aftosa desde hace 20 años, pero la UE bloqueó la compra de carne por "status sanitario".

Así, 80 años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, llegamos a un momento en el que China produce y vende con precios inferiores a los costos de otros países. Y la Unión Europea, uno de los grandes centros de mayor consumo mundial, tiene trabada o en veremos la compra de muchos productos que deberían ingresarle con precios muy inferiores a lo que se produce dentro de la propia Europa.

Además de todo esto, después de la pandemia de covid-19, que puso a todo patas para arriba, se disparó la Inteligencia Artificial, que está generando un de momento desconocido reemplazo de puestos laborales, robotizando cada vez más tareas y desplazando a los trabajadores que las realizaban. Para entenderlo con un ejemplo sencillo, es algo parecido con lo que pasó con la llegada de los automóviles a fines del siglo XiX, algo que dejó sin trabajo a los que movían a la gente en carruajes, a los que criaban caballos, a los que limpiaban bosta de las calles, etc. etc.

Muchos califican a todo esto como "destrucción creativa" porque vamos hacia un mundo más eficiente, y que pasará lo mismo que ocurrió hace 130 años, cuando los que trasladaban gente usando caballos se fueron ocupando con puestos en la naciente industria automotriz. Pero, ya lo dijo el economista Ricardo Arriazu: "la destrucción va a ser más rápida que la creación", por lo que habrá (hay) en el medio un período ciertamente caótico.

A todo esto, después de la invasión de Putin a Ucrania y de la permanente amenaza China a Taiwán, más el eterno conflicto en Medio Oriente, los norteamericanos votaron como Presidente a un personaje como Donald Trump, que de buenas a primeras señaló "la globalización comercial se terminó, solo habrá acuerdos entre países amigos". Y, ya lo sabemos, con sus habituales ladridos para luego renegociar con ventaja, lanzó aranceles de más del 100%, para después terminando con barreras mucho menores, pero consistentes, y realizando acuerdos comerciales especiales con países que se alineen con EE.UU., como está haciendo la Argentina de Milei.

El gran tema de este momento es que este viernes la Corte Suprema de EE.UU., con mayoría conservadora, sacó un fallo contra la política clave de Trump: dictaminó que los aranceles son ilegales. Y Trump, que está a menos de nueve meses de la elección de medio término norteamericana, desoyó lo que dijo su propia Corte Suprema: este sábado anunció que desde el martes 24 de febrero se aplicará un arancel global del 15%, amparándose en la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que le permite imponer un recargo de hasta el 15% por razones de balanza de pagos durante 150 días, es decir hasta el 24 de julio de este año.

Toda esta situación -bajos precios chinos, protección tramposa europea y tablero pateado por Trump- encuentra a la Argentina con un Presidente como Javier Milei, cuya prioridad absoluta es estabilizar la economía y, ahora, llenar de reservas el BCRA para evitar que en los meses previos a la elección presidencial de 2027 se provoque otra corrida cambiaria gigantesca como la que hubo el año pasado.

Con capas de cepo cambiario todavía existentes y ayuda directa de Trump y de su secretario del Tesoro Scott Bessent para ganar la elección de octubre pasado, Milei logró que desde el 9 de setiembre de 2025 a esta parte el dólar mayorista se quedó clavado en el mismo lugar, al tiempo que la inflación acumulada en los últimos cinco meses y medio se acerca al 15%, por lo cual todos los productos argentinos se encarecieron en dólares frente al mundo y son cada vez más inalcanzables para niveles de ingresos de hambre.

Frente a ese contexto, en lo que va de la Presidencia de Milei se produjo el cierre de miles de empresas, entre ellas la semana pasada el resonante caso de la fábrica de neumáticos Fate, que dejó en la calle a 920 trabajadores. Pero más allá de lo que pasa en la realidad, Milei sigue de acuerdo al plan que tiene en su Excel. Lo que más le importa es aniquilar la inflación, que sube sistemáticamente desde mayo del año pasado. Y, aplastada la inflación, ya llegará el momento de activar mecanismos para que aumente la actividad económica.

Con ese marco, con un Congreso favorable (completamente distinto al Congreso opositor que hubo hasta la elección del 26 de octubre), Milei acaba de gatillar la modernización laboral y la baja de la edad de imputabilidad juvenil, que se aprobará todo en sesiones extraordinarias, el viernes próximo. Y su idea es iniciar el próximo domingo las sesiones ordinarias, presentando siete proyectos de ley que dejará al peronismo sumido en una crisis ¿terminal?

Sin dudas, los sindicatos advierten que todo lo que decida el Senado esta semana se judicializará. Pero, con la reforma, la Corte Suprema amplía su poder sobre los conflictos laborales. Y, con toda esta movida, mientras el dólar global se derrite frente a las monedas principales, en la Argentina directamente se hunde. Tenemos en este momento, en términos reales, el dólar más bajo en casi seis meses, convirtiendo a la moneda local en súper peso, la divisa que más se fortalece en lo que va de 2026, incluso más que el real brasileño.

Esta semana bajaron todos los dólares: el blue cedió 0,7%, el oficial bajó 1,5%, el mep achicó 1,5% y el contado con liquidación cayó 2,3%. Y esto ocurre a pesar de que el BCRA compra dólares sin parar: ya se acerca a la compra de u$s 2500 M en lo que va del año, por lo que las reservas brutas son las más altas en cinco años, superan los u$s 46.000 M (aunque es casi todo prestado y las netas están en u$s 18.000 negativos).

Este gran impulso en las reservas se produce por la cosecha récord de trigo, pero también porque las empresas privadas y algunas provincias colocaron deuda en NY. Este viernes, de hecho, entraron los u$s 800 M que tomó la provincia de Santa Fe a principios de diciembre en Wall Street, con una tasa del 8,1% anual a un plazo de 9 años, con vencimiento en 2024, pero el Gobernador Pullaro decidió ingresar los dólares recién ahora: esperaba que el billete repuntara, pero como sigue bajando resolvió hacerlo ahora (las normas le daban 180 días para hacerlo).

La gran pregunta que surge ahora es qué pasará con los mercados tras el enfrentamiento de Trump con su Corte Suprema. Y, sobre todo, en qué condición queda el acuerdo comercial firmado entre Argentina y EE.UU. Y, por encima de eso, cuán sólida es la posición de Trump y de su secretario Bessent, que estuvieron funcionando hasta ahora como prestadores de última instancia de la Argentina (si no le hubieran puesto el pecho a la corrida en octubre hoy posiblemente el país sería completamente diferente).

Además, como si todo esto no fuera suficiente, acaban de aparecer en EE.UU. datos contradictorios. Según sus últimos indicadores, durante el cuarto trimestre de 2025 EE.UU. mostró una expansión de solo 1,4%, muy por debajo del 2,8% que esperaba el mercado y lejos del sólido 4,4% del trimestre anterior. Además, se difundió el índice PCE norteamericano (que mide la evolución de los Precios de Gastos de Consumo Personal) y dio una variación mensual del 0,4%, por encima del 0,2% anterior. Con esto, la inflación anual subió de 2,8 a 2,9%, y la inflación núcleo escaló del 2,8 al 3%.

Como hay algunos economistas norteamericanos afirmando que la inflación saltará al 4% anual, muchos inversores mundiales están saliendo del área dólar y vendiendo bonos de la Fed, en un "sell America" iniciado por el Banco Central Chino, que tenía títulos de la Reserva Federal de EE.UU. hasta el techo y los está cambiando por oro. Con eso, los bonos de la Fed perdieron valor contado y hubo una consecuente suba en las tasas largas de EE.UU.: el viernes se pagó 3,5% anual a 1 año de plazo, 3,6% anual a 5 años, 4,1% anual a 10 años y 4,7% anual a 30 años.

Esto generó un zig zag en la evolución del dólar: subió hasta mediados del jueves, pero perdió terreno hasta el viernes. Por lo que en el balance semanal el billete estadounidense siguió sostenido: subió 1,5% en Japón, 1,2% contra la libra, 1% contra el franco suizo, 0,7% contra el euro y 0,4% en Chile. No cambió en China, bajó 01%% en México, achicó 1% en Brasil y, como dijimos, se hundió 1,5% en la Argentina. ¿Cuál es la palabra que surge frente a todo esto? Incertidumbre, algo que provocó un nuevo repunte para el oro y la onza de plata, e incluso hubo alguna mejora para las hundidas criptomonedas.

Con todo esto, y con una inflación persistente, los inversores locales tampoco saben muy bien dónde están parados. El stock total de depósitos tanto en dólares como en pesos se congeló, está en el mismo lugar desde hace un mes. Por esto, siguen en alza las tasas de los plazos fijos: por plata chica subió de 27,5 a 27,6% anual (21% en bancos grandes y 34% en bancos chicos) y por plata grande subió de 39,4 a 40,7% anual, con un estimado de 26% para la inflación anual. Esto significa que los inversores grandes ganan seguro, pero los chicos están al límite, con riesgo, porque en algún momento el dólar va a subir, y se llevará puesto al "carry trade" en un pestañeo.

Frente a esto, los títulos argentinos reaccionan diferente. Los bonos estuvieron esta semana sin cambios, con un riesgo país que subió de 511 a 518 puntos básicos (por lo que seguimos fuera del juego "standalone"). Y, escapando del dinero en efectivo, las acciones mundiales no paran de subir: esta semana la Bolsa de Madrid saltó 2,9%, el MerVal en dólares de la Bolsa de Buenos Aires ganó 2,5%, San Pablo 2,3%, el MerVal en pesos 1,8%, el Nasdaq de NY 1,4%, Frankfurt 1,4%, el Dow Jones de NY 0,4% y México 0,3%. Solo estuvieron para abajo Tokio 0,2% y Santiago de Chile 0,4%.

Pero atención: los índices bursátiles ya no están en máximos. El viernes el Standard & Poor's 500 se colocó 1% abajo de su tope, el Dow 1,3% abajo, el Nasdaq 3,9% menos y el Merval en dólares tiene un desplome del 11,3% contra el mejor momento de hace 13 meses.

Esta situación se da, además, con una gran distorsión en los commodities. En lo que va de febrero, la soja de Chicago salta 6,9%, el oro sube 3,7%, el girasol de Rosario mejora 2,9%, el petróleo avanza 2,5%, la soja de Rosario 0,9% y el trigo rosarino 0,5%. En cambio, el maíz del puerto de Santa Fe no se mueve, al tiempo que el aluminio baja 0,5%, la onza de plata achica 0,6%, el cobre retrocede 1,9%, el níquel achica 2% y el Bitcoin se hunde 18%.

Por si todo esto fuera poco es necesario cerrar este panorama con algunos datos destacados. Tras el armado de molotov frente al Congreso, apareció el paquete bomba en la escuela de Gendarmería ¿qué es esto? El gremio nacional CTERA convocó a un paro nacional el 2 de marzo reclamando un aumento salarial. Y expertos del sector advierten que la carne bovina subió 70% en 2025 y pronostican que seguirá aumentando al menos durante otros 14 meses (por retención de vientres ya que la demanda mundial crece sin parar).

Y como cierre surgieron dos datos crocantes. Esta semana entraron en la Bolsa porteña dos balances empresario con números en detalle. Ya son 20 (sobre 66) las compañías que entregaron a tiempo los estados contables con cierre a 2025. Pero lo particular de lo presentado esta semana es que pone en blanco sobre negro lo que está sucediendo: se está terminando el empleo ficticio, del apoyo estatal a empresas que en realidad vivían del Estado, y está comenzando a crecer el buen resultado para empresas que estaban aplastadas por impuestos.

Los dos balances que entraron fue el de Cresud, una empresa dedicada mayormente al negocio agropecuario, y según sus números trimestrales y anuales pasó de perder a ganar dinero. Y, al mismo tiempo, presentó balance Siderar (Ternium), la firma de "don chatarrín", como calificó Milei a Paolo Rocca, y su número mostró que nominalmente su ganancia cayó 21,8% comparando el 4°T de 2025 contra el 4°T de 2024 y su ganancia anual se hundió casi 64% (ver informe completo sobre todos los balances en el informe para suscriptores).

Evidentemente, lo que retumba socialmente en este movimiento auténtico es que Cresud no crea tanto empleo como Siderar. Pero hay algo que no se puede negar: el empleo de Cresud es cierto, sano y concreto, mientras que el empleo de Siderar (como era el de Fate o el de Aluar) es en su mayoría ficticio y costoso para el Estado, pagado por toda la sociedad para que unos pocos vivan bien, y el resto se siga empobreciendo.

¿Qué puede pasar para adelante con todos estos cambios? ¿Qué portafolios de inversión hay que armar? Los principales consejeros creen que el camino obligado debe ser el siguiente:

Pida en su email el PANORAMA FINANCIERO SEMANAL completo

saberinvertir@gmail.com

QUÉ PUEDE PASAR CON EL DÓLAR AFUERA:

PERSPECTIVA PARA EL DÓLAR EN LA ARGENTINA:

DIRECCIÓN DE LAS TASAS DE INTERÉS:

EL CAMINO DE LOS TÍTULOS PÚBLICOS:

HACIA DÓNDE VAN LAS ACCIONES:

PORTAFOLIOS DE INVERSIÓN RECOMENDADO: 

Pulse para volver a la pagina principal