Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del Viernes 27 de mayo de 2016

 

 

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Pasó la luna de miel y los inversores empiezan a cambiar de posición

Escribe LUÍS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com 

Dicen que escoba nueva barre bien. Y en la Argentina ese refrán se cumple a rajatabla. Desde la Primera Junta a esta parte, todos y cada uno de los Gobiernos que hemos tenido en 200 años de historia cumplieron con el mismo proceso. Saavedra, Rosas, Urquiza, Mitre, Irigoyen, Perón, Alfonsín, Menem... todos, sin excepción, tuvieron su ciclo inicial con todas las variables orientadas hacia territorios virtuosos, pero con el correr del tiempo se empieza a ver la hilacha, la confianza se pierde, las inversiones cesan, nueva crisis, ajuste y vuelta a empezar.

 

¿Volveremos a sufrir con Macri el mismo proceso? ¿No aprenderemos nunca? Al asumir, su papá Franco lo dijo con todas las letras: "Mauritzio va a producir una revoluzione". Han pasado las primeras 24 semanas con el nuevo Presidente en la Casa Rosada y los volantazos que dio fueron decisivos: sólo por citar tres grandes decisiones, levantó el cepo, terminó el tema buitres y vetó la ley anti despidos; tres decisiones muy importantes y trascendentes.

 

Ahora bien, va llegando la hora de la verdad. Para desactivar la montaña de pesos que heredó de Cristina, Macri ha permitido que el Banco Central de Sturzenegger colocara tasas de interés aplastantes, del 38% anual en un principio, que fueron bajando de manera gradual en las últimas tres semanas: en el llamado del martes pasado las letras cortas (a 35 días) pagaron 35,25% anual y las largas  (a 200 días o más) 29,75%. Con esta decisión, las Letras largas pagan casi lo mismo que los plazos fijos, por lo que el cepo de los pesos también se está levantando.

 

¿Cuál es el escenario que tenemos en este momento? Pasó la luna de miel. Macri adaptó la plaza financiera argentina a las reglas de mercado, que no es poco. Pero modificó muy poco la situación de las cuentas públicas: con altísimos impuestos, el país sigue con gasto público récord. Eso impide que la Argentina pueda participar normalmente del comercio internacional. Las empresas exportadoras no tienen precio competitivo.

 

Por si queda alguna duda, desde el negocio agropecuario -el sector más competitivo del país- el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) salió a decir que "la devaluación realizada hasta ahora -con un dólar oficial que subió 46% desde diciembre a esta parte (de 9,79 a 14,32 pesos)- no alcanza para reactivar las exportaciones del agro"

 

Esa verdad es concluyente por varios factores: las nuevas tarifas ahogan, la inflación acumulada de diciembre a mayo es del 29,6%, el gobierno ha achicado algunos gastos, pero se los tiró todos encima al sector privado; no hubo ningún tipo de poca en los gastos reales del Estado.

 

Es cierto que empezó a verse alguna señal de superávit comercial en abril, pero ese salto positivo es un tanto engañoso, no viene por exportaciones que se están multiplicando, sino más bien por importaciones pisadas, con un tipo de cambio que semana a semana se va atrasando nuevamente. Todo para proteger el empleo local. Macri lo hace porque su Gobierno -al menos por ahora- tiene debilidad política: no soporta piquetes; el peronismo está en la oposición y al acecho para recuperar el poder.

 

Con este escenario el Presidente lanza el paquete de medidas con vistas al segundo semestre. Llega un blanqueo para que el país reciba unos 40.000 millones de dólares que están en el exterior, con miles de inversores y ahorristas que ganaron ese dinero en blanco, pero que lo fugaron por temor a que se los confiscaran, como ocurrió con el corralito. Con lo que se recaude en impuestos por esa vía, Macri espera financiarse por un año y medio, y no tomar deuda en los mercados internacionales hasta 2018, superada la elección parlamentaria del año que viene.

 

¿Llegarán esos 40.000 millones esperados? Al levantar el cepo Macri y Prat Gay dijeron que el país iba a tener una lluvia de dólares. Y no llovió, pero es cierto: entraron muchos capitales golondrina, tanto que -gracias al cobro de la cosecha y a los que vinieron a buscar tasa de interés- el dólar bajo de casi 16 pesos a fines de febrero a tocar 13,97 pesos en el contado con liquidación de esta semana.

 

Pero como el nuevo Presidente no está achicando el rojo fiscal de manera consistente, desde que acordó con los buitres las inversiones han perdido claramente su momento de euforia: los títulos públicos argentinos han dejado de subir y la Bolsa de Buenos Aires acumula una caída del 11% en las últimas 5 semanas (ni un petróleo acercándose a los 50 dólares logra salvar al MerVal empetrolado).

 

La razón de este estancamiento en las inversiones es bien sencilla. Macri, los gobernadores y los intendentes, en plena luna de miel, han apagado el incendio a pura deuda, patearon los problemas para más adelante. Y habrá que ver qué ocurre dentro de algunos trimestres, cuando esas deudas tengan que ser pagadas y no haya más blanqueos para tapar agujeros.

 

Con ese esquema, Macri y su equipo están planteando un blanqueo en el que los títulos públicos y los inmuebles están en la cima de los beneficios: el dinero que se exteriorice este año pagará una tasa de apenas 3% si se invierte en esas dos posiciones en 2016 y  3,5% si se lo hace en 2017. El Presidente quiere todos esos capitales privados financiándolo o dinero que se entierre, para cobrar todo lo que se pueda en impuestos.

 

Quizás por eso y porque la renta por alquiler rinde la mitad de la tasa que están entregando los títulos públicos, los escribanos de la provincia de Buenos Aries acaban de dar datos confirmando que el precio pactado por escritura está retrocediendo medido en dólares: la escritura promedio se había pactado en marzo a 38.500 dólares y en abril bajó a 36.700 dólares.

 

¿Qué hacer con las inversiones frente a este fin de luna de miel? Conocida la baja de tasa de interés decidida por el Banco Central el martes pasado, los inversores empezaron a mover el joystick. Frente a este movimiento, una muestra sobre las decisiones que van tomando los analistas, los operadores, los consultores y los inversores especializados empieza a mostrar cuál es la dirección del nuevo pulso.

 

Cuando se les preguntó cómo reparten el 100% de la cartera de inversión en los próximos 90 días y de acá a fin de año, los inversores empiezan a mostrar que continúan todavía arriba del colectivo Macri, pero se observa que lentamente se van aproximando a la puerta de salida. Y tocarán el timbre para bajar si el Presidente no da muestras concretas de que el gasto público retrocede y que los impuestos bajan.

 

¿Cuál es la velocidad con la que los inversores se acercan a la puerta de salida? Veamos:

 

1) Sobre el 100% de la cartera de inversión, en las colocaciones para los próximos 90 días (es decir hasta fines de agosto) lo reparten, en promedio, de la siguiente manera:

ESTRATEGIA PARA LOS PRÓXIMOS TRES MESES Letras del Gobierno Pesos a tasa de interés Dólares a tasa de interés Bonos Acciones Otra colocacion (ON, cauciones, etc)   DETALLE DE LA INVERSION
Carpintero (InvertirOnline)          
Drago (Bancos)              
Epelbaum (contador)              
Sykora (Engelhart)              
Sangiorgio (abogado)              
Cardenal (CFA)              
Pasquali (Mayoral)              
Neffa (Research for traders)              
Llull (Futuro Bursatil)              
Martinez Burzaco (Inv Global)              
Chialva (Delphos Investment)              
Mollea (administrador)              
Vieytes (Financharts)              
Castagna (Puente)              
Mondaini (Farmacéutico)              
Lozano (Inbelsa)              

2) Para la parte final del año los inversores siguen pensando en estar arriba del colectivo Macri, pero ya hay un atisbo de abandono. El 100% de la cartera de inversión se reparte así: .

ESTRATEGIA HASTA FIN DE AÑO Letras del Gobierno Pesos a tasa de interés Dólares a tasa de interés Bonos Acciones Otra colocacion (ON, cauciones, etc)  DETALLE DE LA INVERSIÓN 
Carpintero (InvertirOnline)          
Drago (Bancos)              
Epelbaum (contador)              
Sykora (Engelhart)              
Sangiorgio (abogado)              
Cardenal (CFA)              
Pasquali (Mayoral)              
Neffa (Research for traders)              
Llull (Futuro Bursatil)              
Martinez Burzaco (Inv Global)              
Chialva (Delphos Investment)              
Mollea (administrador)              
Vieytes (Financharts)              
Castagna (Puente)              
Mondaini (Farmacéutico)              
Lozano (Inbelsa)              

La consulta fue realizada entre un amplio espectro de cabezas altamente especializadas, como Leonardo Chialva (de Delphos Investment), Gustavo Neffa (de Research for traders), Pablo Castagna (de Puente), Manuel Carpintero (de InvertirOnline), Rubén Pasquali (de Mayoral Bursatil), Andrés Cardenal (de CFA), Santiago Llull (de Futuro Bursatil), Freddy Vieytes (de Financharts), Diego Martinez Burzaco (de Inversor Global), Aldo Lozano de Inbelsa, Gonzalo Sykora (de Exportaciones Engelhart) y otros inversores avezados como Pablo Sangiorgio (abogado y director en una Universidad), Juan Carlos Drago (gerente bancario), Ricardo Epelbaum (contador), Gaston Mollea (administrador) y Gustavo Mondaini (farmacéutico).

¿Qué mirada tienen los grandes bancos de inversión del mundo sobre los negocios argentinos de los próximos meses?

De la consulta realizada entre los analistas, operadores e inversores locales surgen algunas ideas destacadas que bien vale la pena citar:

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