Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del sábado 28 de octubre de 2017

MACRI Y VIDAL DESPUÉS DE LAS URNAS

 

No era una puntita: duele

 

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

 

 

No era una puntita. Duele. En la década de los 80, para cubrir el peso de una deuda descomunal, el Presidente Alfonsín y su escudero Juan Sourrouille decidieron cubrir el peso del gasto público emitiendo pesos. Resultado: la híper inflación de 1989 y la desembocadura en un caudillo riojano desconocido, con patillas que venían desde el fondo de la historia.

En la década de los 90, para parar la híper y cubrir el costo de un gasto público descomunal, el escudero Domingo Cavallo, primero con el Presidente Menem y después con el Presidente De la Rúa, decidieron que un peso era un dólar y subir los impuestos hasta el techo, duplicando el IVA entre otras cosas. Resultado: la crisis de diciembre de 2001, el caos económico y social más importante de los últimos 100 años.

Luego llegaron los Kirchner I y II y, con el 54% de los votos en el 2011, resolvieron dejar intacto el gasto público descomunal y cubrir todo emitiendo pesos. Resultado: los precios internos empezaron a explotar, decidieron mentir con el INDEC y fijan una nueva convertibilidad (el cepo cambiario). Resultado: el triunfo, por primera vez en décadas, de un Gobierno no peronista a través de las urnas.

El domingo 22 de octubre el 40% de la población le dio el sí al Gobierno del Presidente Macri, que ha resuelto cubrir el descomunal gasto público heredado sin recortar un solo centavo, tomando deuda para ganar tiempo. Y ahora, después de la elección, empieza a mostrar que no hará recortes significativos en el gasto público, sino que hará una rotación de impuestos, quitándole una parte del esfuerzo a las empresas y al consumo y fijándole más presión al patrimonio. ¿Resultado? Para contestar este interrogante podría responderse con esa conocida frase atribuida a Albert Einstein, Mark Twain o Benjamin Franklin: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”.

Al llegar a su primera Presidencia, en diciembre de 2007, Cristina Kirchner nombró como ministro de Economía a un brillante joven llamado Martín Lousteau. Para cubrir parte del gasto público descomunal que tenía el país ese académico surgido del Nacional de Buenos Aires, la Universidad de San Andrés, el London School y la Torcuato Di Tella encontró como salida fijarle a los granos retenciones móviles, si valían mucho pagaban mucho, si valían poco pagaban menos. Resultado: el país casi desemboca en una guerra civil, frenada por el voto No Positivo del vicepresidente Cobos.

Hoy, al ser ratificados en la primera elección legislativa con resultados tan buenos como los que tuvo Alfonsín en 1987, la salida que están encontrando el Presidente Macri y su gobernadora María Eugenia Vidal no es recortar el gasto público, sino aplicar un mayor impuesto a los inmuebles. Mientras tanto, para ganar tiempo, el Ejecutivo sigue tomando deuda sin parar, de a 1.000 millones de dólares por semana. ¿Cuál podrá ser el resultado?

 

Pulse      para volver a la pagina principal