Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del Sábado 21 de marzo de 2020

 

 

EMPRESAS QUE GANAN Y QUE PIERDEN. PRECIOS EN EL CIELO Y EN EL INFIERNO

 

Entramos en zona: qué comprar y que no tocar ni con un palo

Escribe LUIS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

El corona virus nos tiene a todos completamente espantados. Hay gente consultando lo que dejó plasmado en 1560 por Michel Nostradame, usualmente latinizado como Nostradamus. "Se viene la fin del fundo", dicen las vecinas del barrio. "No se preocupen, que en abril nos choca el asteroide", pronostican los milenians, como si estuviéramos verdaderamente ante las siete plagas de Egipto.

Sin embargo, en medio de la tormenta, hay algunos datos alentadores. En Wohan, población china con 12 millones de habitantes donde se originó el corona virus, pareciera que los niveles de contagio ya están bajando y que el pico de la enfermedad les duró unas 18 semanas, de las cuales en Buenos Aires ya pasamos dos, por lo que nos quedan 16 semanas de Netflix, dominós y solitarios, si es que todo esto no fue inventado, y ahora llega una vacuna que se alza con una ganancia recontra millonaria.

Más allá de todo, si algún ser vivo queda por ahí para seguir leyendo estas tonteras, debe entenderse que siempre que llovió paró y, en términos financieros, que es lo que trata de resolver este sitio, hay que moverse entre lo que se adelanta y lo que se atrasa, entre el éxito y el fracaso, entre lo que perdura y desaparece. Y como decían varios expertos: "ni las copas de los árboles llegan al cielo, ni las raíces al infierno". Y, para explicar grandes fortunas, un planteo clásico híper conocido es: "compré cuando todos vendían y vendí cuando todos compraban".

Y, debe decirse, los precios de todo, de absolutamente todo, cayeron tanto que, definitivamente estamos en zona de compra. ¿Puede seguir la caída? Por supuesto que si, incluso puede duplicarse, nadie sabe. Pero, cuando las cosas se empiecen a arreglar la velocidad de reacción va a ser tan veloz que no va a haber tiempo para hacer el movimiento en el momento oportuno.

Obviamente que para comprar, no se puede comprar cualquier cosa. Hay que revisar si las empresas están caras o baratas. Si están ganando dinero o perdiendo. Si están muy endeudadas. Si enfrentan problemas estructurales muy serios, etc. etc. Un típico caso de este momento, por ejemplo, es YPF: en abril de 2017 llegó a rozar en Nueva York los 26 dólares y hoy vale apenas 3,50. Y en Buenos Aires hoy vale 315 pesos, exactamente lo mismo que valía en febrero de 2015, pero con un detalle: en estos cinco últimos tranquilos años se acumuló una inflación de apenas el 390%.

Además, debe entenderse que una petrolera como YPF está metida en un verdadero infierno: hay una gran disputa entre árabes, rusos y norteamericanos por mantener cuotas petroleras de mercado. Y, por si eso fuera poco, hay una empresa como Tesla, y 100 empresas del Nasdaq, que están inventando autos eléctricos y otras muchas variantes que aprenden a sacar energía de cualquier cosa, que dejarán al petróleo como un elemento de mucha menor importancia hacia el futuro.

Con ese planteo como punto de partida, debe decirse que el índice Merval, que es un indicador que mide a las principales cotizantes de la Bolsa de Buenos Aires vale hoy en pesos exactamente lo mismo que valía en setiembre de 2017 (pese a toda la inflación acumulada). Y si la medición del Merval se hace en dólares, vale 362 dólares calculado con el dólar oficial y 279 dólares calculado con el dólar blue. Mientras que en enero de 2018, en ambos dólares, el Merval estaba a 1770 dólares. En aquel momento estaba carísimo, y hoy está ciertamente barato, con un precio que no se ve desde fines de 2008.

Habiendo dicho eso, las empresas cotizantes acaban de presentar por estatuto sus balances con cierre del último trimestre del año pasado y de 2019 completo. Son números anteriores al corona virus, pero ya nos dicen más o menos cómo venían atravesando ese momento. Y también ofreceremos cómo están los precios actuales, en comparación con los máximos de fines de 2017. Y, sobre todo, cómo está afectando el corona virus a los precios de todas estas empresas  ahora en marzo: con una sorpresa, no todas caen.

¿Cuáles son los números de los balances y los precios en el cielo y en el infierno? ¿Qué conviene comprar y que cosa no hay que tocar ni de lejos con un palo? Veamos el siguiente informe:

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