Luis Varela

SABER INVERTIR

Edición en línea del Sábado 4 de junio de 2016

 

 

MOMENTO DE DECISIÓN: COMPRAR CUANDO TODOS VENDEN

Acciones elegidas: llegó la hora de la verdad

Escribe LUÍS VARELA
luisalbertovarela@hotmail.com

Muchos de los que vinieron invirtiendo en acciones en los últimos tiempos están con la lengua afuera y con ganas de tirar la toalla. La razón de esta intención de abandonar el juego bursátil se debe a que los que se equivocaron de papeles perdieron importantes cantidades de dinero. Y eso duele, aveces más en el orgullo que en el bolsillo mismo.

¿Cuáles son los números que están mirando estos inversores que muestran bandera blanca? Considerando que el índice Merval de papeles líderes de la Bolsa de Buenos Aires cotiza hoy en la zona de los 12.700 puntos, recuerdan con gran precisión tres fechas específicas:

1) El 30 de setiembre de 2014. Hasta ese momento funcionó la política de inflador artificial que practicó la dupla KK (Kirchner-Kicillof). En ese momento el índice Merval llegaba a un récord de todos los tiempos de 12.700 puntos, exactamente lo que vale ahora. O sea, en los últimos 20 meses los que tienen acciones mantienen precisamente el mismo valor en pesos.

2) El 22 de noviembre de 2015. Ese día Mauricio Macri venció a Daniel Scioli y sentenció a los K al olvido. En ese momento el índice Merval marcó el techo de su historia, en 14.173 puntos. Desde ese momento hasta ahora (6 meses y medio) los que invirtieron en acciones vienen perdiendo 10% en términos nominales.

3) El 21 de abril de este año. En esa jornada el Gobierno de Macri realiza el pago a los fondos buitres y finaliza el litigio en la justicia de Nueva York. Luego del pago el Juez Thomas Griesa oficializó el levantamiento de las medidas cautelares. Fue la última cumbre del MerVal (13.923 puntos). Desde ese momento hasta ahora (últimas seis semanas) los que metieron su dinero en papeles privados vieron achicar su valor en un 8%.

Conocido ese desagradable pero necesario calendario, los optimistas de siempre se ven obligados a mirar hacia el futuro, ya que es lo único que los alimenta. Y la gran pregunta que surge es: ¿después de tanta pérdida, puede llegar un momento para alguna revancha?

Para contestar esa pregunta es necesario saber dónde estamos, es decir: qué pasa con nosotros y con el mundo que nos rodea. Considerando la fecha del último inflador KK como punto de partida, es decir fines de setiembre de 2014, si analizamos las principales Bolsas empezamos a encontrar algunos datos muy interesantes.

De setiembre de 2014 a esta parte, es decir los últimos 20 meses hay diferencias muy importantes en los distintos mercados del mundo. Las Bolsas de Frankfurt y Wall Street están juntas, acumulan una suba de casi 7% (en Nueva York el Nasdaq sube 10% y el Dow Jones 4%, lo tecnológico le va sacando ventaja a lo industrial). La Bolsa de Tokio avanza 3%. Las bolsas latinoamericanas de Buenos Aires, México y Santiago de Chile han tenido variación de algo más del 1%. La Bolsa de San Pablo acusa una caída del 7%. Y, abajo de todo, la Bolsa de Madrid se achicó un 18%.

 

Por supuesto, todos los países sufren procesos inflacionarios. En general los aumentos de precios en la mayoría de los países mencionados ruedan a un ritmo anual del 2 o 3%, México entre ellos. Chile está un poco más arriba con algo más del 4%. Brasil ya está con una inflación del 10%. Y la Argentina, no podíamos ser menos, está arriba de todo, con un aumento anual de precios del 35% (sólo nos ganan Venezuela y Ucrania, y superamos con gran mérito a Malawi y Ghana, qué bárbaro!!).

Con este nivel de inflación y con un índice Merval congelado en pesos en los últimos 20 meses queda en evidencia que quien invirtió su dinero en acciones tiró su plata casi a la basura. ¿Cuál fue el deterioro? Veamos:

Según el índice Congreso (ya que ni el INDEC nos ha dejado la KK) la inflación acumulada entre octubre de 2014 y hoy es de nada menos que 70% (26% entre fines de setiembre de 2014 y setiembre de 2015 y 35% entre octubre del año pasado y hoy).

O sea que si un inversor colocó 100 pesos en acciones en setiembre de 2014, con los que podía comprar 100 pesos en cualquier producto de consumo, hoy tiene 100 pesos y ese producto vale 170 pesos, por lo que su capacidad real de compra se achicó 41%. Por supuesto, esa pérdida fue promedio, hubo papeles que salvaron la ropa y otros con los que la realidad fue peor que cualquier ficción.

Para destacar las diferencias entre ganadoras y perdedoras debe decirse que entre fines de setiembre de 2014 y hoy hubo un selecto grupo de 13 empresas que tuvieron subas de más del 100%, por lo que superaron con creces a la inflación. Ese grupo está integrado por Polledo (subió la intratable cantidad del 768%), Mirgor (499%), Caputo (373%), Minetti (200%), Dycasa (186%), Agrometal (185%), Grimoldi (179%), Grupo Oeste (144%), San Miguel (143%), Esmeralda (140%), Clarín (133%), Celulosa (120%) y Pampa (104%).

Del otro lado, hay 16 empresas que entraron claramente a la zona oscura: en los últimos 20 meses tuvieron caída de cotización en términos nominales, ni que hablar en términos reales. Con bajas de entre el 5 y el 67% figuran Petrobrás Argentina (cae 67%), Petrobras Brasil (pierde 62%), Santander (55%), Repsol (53%), YPF (47%), Tenaris (46%), Petrolera del Conosur (42%), Carboclor (40%), Telefónica (37%), Morixe (32%), Indupa (27%), Telecom (17%), Metrovías (13%), Siderar (7%), Importadora y exportadora de la Patagonia (7%) y Aluar (que cayó 5%).

Una vez conocidas las adelantadas y las atrasadas, para decidir los pasos que hay que seguir a partir de ahora deben insertarse tres variables, las que surgen de los análisis fundamentales, técnicos y de las narices de los que operan día a día en el mercado.

Una encuesta reciente entre una decena de conocedores de mercado definió una cartera de acciones preferidas. Las compañías que se eligieron por orden alfabético son .

Ahora bien, entre las recién mencionadas aparecen cinco empresas cuyas cotizaciones están entre las más adelantadas: . Por lo que si un inversor decidiera meter su dinero en alguna de esas empresas debe saber que está comprando caro.

Además, de los últimos balances presentados, con cierre al 31 de marzo último, se destacan algunos datos que tampoco pueden descartarse. Las perlas que más se destacan son las empresas que más aumentaron su ganancia entre enero marzo de 2015 y enero marzo de 2016. En este grupo están .

Después se destacan las compañías que más dinero ganaron, donde figuran .

Como elemento destacado figura la empresa Cresud, elegida por los operadores, pero con un dato para tener en cuenta: está entre las empresas que más plata perdieron, aunque también sobresale porque está entre las que más achicaron su deuda.

Una de las elegidas que llama la atención es , ya que su balance muestra que está entre las empresas que más plata perdieron y entre las firmas que pasaron de ganar a perder. De igual modo, (elegida por los operadores) también figura entre las que pasaron de ganar a perder. está entre las que pasaron de perder a ganar. Y está entre las que mas plata perdieron y, además, entre las que más aumentaron su pérdida (es elegida porque se está abriendo la venta de limones a EE.UU.).

Conocido todo esto, debe ampliarse el panorama con los desembarcos que se están produciendo. Hace unos días hizo su debut bursátil el Banco Supervielle y ahora está por entrar Havanna. Y otras seis empresas pueden llegar a la Bolsa local antes de fin de año.

Como gran desafío por delante hay dos barreras importantes a tener en cuenta. La Reserva Federal de EE.UU. está por subir la tasa de interés por segunda vez en muchos años, y eso profundizará el momento de ajuste que están sufriendo en las últimas semanas los mercados bursátiles, de ahí que muchos consejeros estén diciéndoles a sus clientes que comprar acciones no es lo ideal en este momento. Y al mercado argentino le queda otro desafío: la ANSES está pidiendo pista (junto con el pago a los juicios de los jubilados) para vender su tenencia de las acciones que heredó de las AFJP. En el Congreso hay fuerte resistencia a aprobar esta intención de Macri. Si el rechazo se consigue, la Bolsa porteña seguramente pegará un brinco.

¿Qué papeles pueden ser afectados por una supuesta venta de la ANSES? El organismo oficial tiene nada menos que el 31,50% de Banco Macro, el 26,96% de San Miguel, el 26,81% de Edenor, el 26,63% de Gas Natural, 26,12% de Distribuidora Cuyana, 26,03% de Siderar, 24,99% de Telecom, 24,88% de Consultatio, 23,11% de TGS, 23,23% de Pampa Energía, 21,56% del Grupo Concesionario de Oeste, 21,54% de Mirgor, 20,96% de Emdersa, 20,32% de Galicia, 20,24% de Importadora y Esportadora Patagonia, 20,04% de Molinos, 19,57% de Transener, 16,71% de Indupa, 15,29% de Banco Patagonia, 15,39% de Costanera, 12,65% de Camuzzi, 11,85% de Petrobras Energía, 11,31% de Minetti, 10,73% de Capex, 9,35% de Aluar, 9,00% de Clarín, 8,55% de Metrovías, 8,13% de Metrogás, 7,90% de Banco Francés, 5,27% de Quickfood, 4,94% de Hipotecario, 4,48% de IRSA y 1,75% de Central Puerto.

Considerado todo el prospecto queda un último dato que no debe ser dejado de lado por un buen inversor. Hay empresas que están cumpliendo bien con el pago de dividendos (no solo los bonos pagan renta). Entre las firmas que le entregaron una sonrisa a sus inversores minoritarios están Telefónica (pagó 40 centavos de euro por acción), Tenaris (30 centavos de dólar por acción) y luego Nortel 126,52 pesos por acción), Metrovías (1,72 pesos), Caputo (1,07), Clarín (1,04), Telecom (72 centavos de peso), Mirgor (67 centavos), Holcim (55), Grupo Oeste (40), Consultatio (37), Grupo Galicia (12), Grimoldi (11), Rigolleau (7) y Longvie (6 centavitos).

Todos los datos están echados. La hora de la verdad ha llegado. Cada inversor debe seleccionar entre empresas adelantadas, atrasadas, pagadoras, ganadoras y perdedoras. Y en este mal momento de los mercados bursátiles, en el que casi todo el mundo está vendiendo, hay que tener en cuenta, más que nunca, dos frases bursátiles que se han convertido en una especie de mandamientos. Cuando le preguntaron cómo hizo su fortuna, el multimillonario David Rockefeller contestó: "Compré cuando todos vendían y vendí cuando todos compraban". Y para rematar el cuento viene bien otra frase del también súper acaudalado Warren Buffett, quien aconsejó: "Sea temeroso cuando otros son codiciosos, y sólo codicioso cuando otros son temerosos".

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